Las lecciones de la vida
no saben tan amargas
si vienen de quien te cuida.
Me distes las herramientas
para construir mi destino
que siempre llevo conmigo.
Igual que tus bromas y risas
y los buenos ratos pasados
que recuerdo entre sonrisas.
Tus manos son poderosas
con ellas arreglaste mil cosas
y son fuertes como rocas.
Aunque no puedan controlar
ni el tiempo ni los elementos
permanece siempre el talento.
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