Las nubes grises cubren el cielo,
y, sentada frente a un lago,
solo me acompaña el viento.
Los gorriones han callado.
La respuesta a mis dudas eternas
es igual, solo hay silencio...
Un suspiro, una mirada que vuela,
entre mudos pensamientos.
No hay un sabio en el camino,
ni un letrero que nos diga,
que el que hayamos escogido,
nos llevará hasta la cima.
Solo cuentas contigo mismo,
nadie que te salve o te condene,
tú eres tu único enemigo
o el más brillante de los héroes.