sábado, 25 de noviembre de 2017

Paloma blanca

La llamaron paloma blanca
y en su pata desnuda
ataron mensajes de paz y esperanza.

Aprendió a volar, a orientarse
y le mostraron un camino 
del que no debía desviarse.

Para cuando salió del palomar
ya era la perfecta mensajera
con un solo horizonte que surcar.

Presa fácil para las flechas de guerra
parecía que su destino allí fuera
era morir por ser quién era.

Y en vez de perecer
en el campo de batalla
cambió de piel.

Sus plumas se volvieron pardas
su pico se encorvó 
como una guadaña...

De su garganta surgió un gañido
que rompió las afiladas flechas
lanzadas por sus enemigos.

Y sus ojos, fiel reflejo
de un atardecer temprano
cambiaron de aspecto.

La débil lumbre que había en ellos
se convirtió en puro fuego
y distinguió mil horizontes 
donde no había cielo.
La llamaron paloma blanca
pero fue halcón en su cuento.

sábado, 14 de octubre de 2017

La cuna del cielo

Hay una cuna en el cielo
donde duerme un pequeño.
Entre nubes de terciopelo,
escucha nanas de viento.
Dicen que no tiene padres
y fue abandonado a su suerte,
que la luna escuchó su llanto
y lo puso en su níveo regazo.
Como buena madre que es, sabe,
que sólo quiere ser amado.
Cuando ríe tintinean las estrellas,
cuando duerme el mundo va más despacio.


jueves, 21 de septiembre de 2017

La hormiga reina que jamás reinó


Yo que vivía en un día sin fin,
donde nada me faltaba
y me sentía amada
por este mundo gris.

Se cayeron mis alas
cuando vino la noche
y entró frío por la ventana,
se cayeron mis alas.

Yo que creía que en un vuelo
podría alcanzar el cielo,
que nada estaba lejos,
que mandaba en mis sueños.

Se cayeron mis alas,
al quedarme atrapada
en una tela de araña,
se cayeron mis alas.

Yo que creía que era fuerte,
como una roca en la playa
que resiste las corrientes,
y las olas de espuma blanca.

Se cayeron mis alas
cuando vi la muerte
mirarme a la cara,
se cayeron mis alas...

Yo que temí por mi suerte
si algún día me fallaban,
me di cuenta, tarde,
que no las necesitaba.

Se cayeron mis alas
y aún así alcé el vuelo
porque mi alma es más ligera
que un suspiro del viento.











domingo, 10 de septiembre de 2017

Tejedora de telarañas

Tejedora de telarañas
con las que cazas a tus presas.
Sutil y transparente
es el fino hilo
con el que las envuelves...

Te alimentas del aliento de tus víctimas
solo porque ellas disfrutan de la vida.
Tu veneno te arrastra a ti y a quienes castigas
al pequeño infierno en que habitas...
O eso te gustaría...

Porque la lluvia y el viento
destrozan más de un intento,
y te quedas sola y sin sustento
a merced de los elementos,
invocados por el daño que has hecho.

Incapaz de aprender nada,
cada nueva mañana
sigues tejiendo telarañas
que nunca se acaban,
a pesar del mal que te aguarda.






martes, 1 de agosto de 2017

Baila

Baila con las olas
juega con el viento
oye los susurros
del silencio.

Y si el mar se vuelve bravo
y un huracán te amenaza
sigue danzando
como si nada.

Baila sobre grava
juega con fuego
escucha el crepitar
de las llamas.

Y si la tierra se abre
y un volcán estalla
sigue danzando
como si nada.

Baila bajo el sol,
juega entre las rocas
siente su calor
y el frío de las sombras.

Y si una noche eterna,
te hace prisionera,
danza en las tinieblas
hasta que amanezca.

Baila por la selva,
juega con tu fuerza,
escucha el rugido
de las fieras.

Y si sale a tu encuentro
una alimaña
danza sin lamentos
hasta que se vaya.

Baila sin razón,
juega con palabras...
siente el corazón,
se para, cuando callas.

Si la pena te castiga
y la vida se vuelve amarga
endúlzala con tu danza
y prosigue, como si nada.

Somos hijas de los elementos
hechas de aire, agua, tierra, fuego.
Así nacemos,
así perecemos,
y continuaremos bailando
hasta el final de los tiempos.




lunes, 29 de mayo de 2017

La bailarina de cristal

Un artesano de Murano
talló con sus viejas manos
una bailarina de cristal.
Para evitarle cualquier daño
la envolvió en papel de diario
y la guardó en un armario.

A pesar de su belleza
no llegó a ser expuesta.
Consumida por la tristeza
su cristal se volvió opaco
y sus formas toscas
como las de una roca.

Ni su propio creador,
comprendía lo ocurrido
y la malvendió a un amigo
de profesión anticuario,
amante de los secretos
ocultos en los objetos.

En su tienda de barrio,
entre otras obras de arte,
le cedió un espacio
para que se mostrase.
Recuperó su fina figura,
su esplendor y hermosura.

Pero había algo que le faltaba,
los rayos del sol de la ventana.
El anticuario observó su mirada,
perdida en el horizonte azul...
La dejó en el alféizar
y en ella se reflejó la luz.

El viento traicionero
empujó a la bailarina
y se rompió contra el suelo.
El anticuario halló consuelo
al pensar que su sueño
era brillar como un lucero.

Recogió sus trozos
e hizo con mucha maña,
un colgante para la ventana.
Todos los días le acompañan
sus reflejos arco iris
y la recuerda con nostalgia.




jueves, 2 de marzo de 2017

Ser humano

Hubo un tiempo en el que dormíamos sobre la hierba,
despertábamos al salir el sol.
Tocábamos la vida con las manos
y la muerte nos desafiaba a seguir andando.

Con el cuerpo dolorido
y el alma llena,
caminábamos erguidos,
pisábamos la tierra.

Hubo un tiempo en el que la lluvia nos mojaba la cara,
que cazábamos para comer
y vestíamos para abrigarnos.
Respetábamos las reglas de la naturaleza
en nuestra lucha por la supervivencia.

Éramos nuestros propios dioses, inocentes o culpables
de lo que el destino nos deparase.

Ahora, que hemos construido paredes y techos para refugiarnos,
sólo sirven para escondernos y aislarnos.

Y ahora, que podemos llegar a todos lados,
es cuando nuestro corazón vive más apartado.

Algún día volveremos al campo...
A recuperar nuestras raíces
y a sembrar nueva vida...
Volveremos a ser humanos.


viernes, 17 de febrero de 2017

Canción de una Guerrera

Canción de una Guerrera

Mis ojos, que todavía les queda por ver mundo,
no quieren mirar.
Temen ver el horror,
que mis manos, impotentes, no pueden cambiar.

Mis pies, a los que les queda camino por recorrer,
no quieren andar.
Temen pisar mal,
y, al tropezar, arrastrar a los demás.

Pero si soy miedo no vivo,
si soy tristeza no río
y tras noches oscuras
el sol amanece brillante
entre campos y dunas.

Para todo hay un principio
y un final escrito.
Quiero entenderlo,
sé que puedo,
y aún así, no quiero...

Reniego:
de la naturaleza extraña
que nos regaló un alma
en un cuerpo perecedero
con su enigma eterno.

Me niego:
a perder lo construido
con tantas ganas y esfuerzo,
a que los años destrocen
la coraza de los sueños.

Secaré mis lágrimas,
gritaré de rabia...
Por lo injusto,
por lo cruel
por otra vida que se fue.

Al disiparse mi enojo,
abriré de nuevo los ojos
y daré pasos firmes...
Porque en el fondo sé
que no puedo rendirme.




jueves, 9 de febrero de 2017

Alma soñadora

Alma soñadora

Aunque el cielo se vuelva gris,
las nubes devoren fachadas,
y se encuentre atrapada
entre cortinas de agua
sus pensamientos vuelan
hacia un lugar magenta.
Porque esos ojos no miran
la realidad cristalina...
Hay un mundo diferente
tras los muros de su mente.

En su corazón palpitante
hay subida una sirena
que canta baladas bellas
en noches de luna llena...
Las letras de esas canciones
recorren todas sus venas
y van a parar a una isla
hecha de papel y tinta,
junto a obras escritas
que al soñar cobran vida.

En una caverna profunda
se oyen voces de ultratumba...
Rugen, acechando feroces,
miedos y decepciones.
Héroes idealizados, caídos,
al descubrir su falso rostro.
Intentan escapar del abismo
de los recuerdos dolorosos
antes de que un mar afligido
los arrastre hasta el olvido.

En lo más alto está el paraíso,
hogar de seres queridos
que la aprecian porque sí
y son su razón de existir.
Contemplan su vida fluir,
le dan buenos consejos.
Allí no hay principio ni fin
porque todo es eterno.
De la fuente de juventud
beben los pensamientos.