Envidio la estatua de piedra
que contempla el paso del tiempocon absoluta indiferencia.
Me gusta pensar en silencio
que soy su alma gemela
hecha de roca, igual que ella.
Que las flechas envenedadas
se rompen al rozarla
y se convierten en nada...
Que solo los elementos
provocan hondas grietas
en su rígido cuerpo.
Me gusta pensar en silencio
que guarda muy adentro
los besos que le dio el viento...
Que la lluvia bañó de lágrimas
su mirada implacable
y lloró por un instante...
Que la arena, su amiga fiel,
le trae granitos de vivencias
de lugares a donde no fue.
Me gusta pensar en silencio
que el aire le pone voz
al alma de su interior.
Envidio la estatua de piedra
que contentempla el paso del tiempo
con absoluta indiferencia.