Dichoso el dueño de esa mano
que hace volar aviones de papel
porque los lleva hacia lo más alto
y tocan el cielo por una vez.
Dicen que en ocasiones
el viento eleva sus pies
por eso nunca va solo
porque el aire va con él.
Hay hojas con poemas
que en sus filigranas
pierden sus letras
y llueven mil palabras.
Entonces se desencadena
una fuerte tormenta...
No hay paraguas que detenga
una lluvia tan intensa.
Lo único que puede hacer
es que su cauce le lleve
allí donde voló un papel
dicen por primera vez.
Fue a causa de un suspiro
de alguien que vio un atardecer.
Nada vuelve a ser lo mismo
después de ver el cielo arder.
Así nacieron los poemas
los suspiros y el aire...
Y a veces el alma nos lleva
donde las emociones nacen.