Piel nívea y labios escarlata,
corazón tierno y dulce mirada.
Hizo frente a la adversidad,
anteponiendo su bondad.
¿Y si le traicionan sus aliados,
le hastían sus vestidos largos,
se tambalea su sólida fe
y le tienta el mismo diablo?
Sería un cuento oscuro y extraño...
El de una mujer, una guerrera,
que defendió su largo reinado
igual que lo haría una fiera.
Piel nívea y labios escarlata,
de corazón frío y mirada de gata,
haciendo frente a la adversidad
con sus afiladas zarpas.
Nadie nunca habría imaginado
que una sencilla azucena,
pudiese resistir y hacer daño,
como un cardo entre la hierba.
Si ves caer un copo de nieve,
recuerda que un alud te espera,
si hieres a quien no debes
y saca fuerzas de flaqueza.
Piel nívea y labios escarlata,
capaz de la peor venganza...
A su paso los gorriones callan
y los sombríos cuervos graznan.