martes, 8 de octubre de 2024

Amanecer dormido

 


Son sus colores preferidos
los del amanecer dormido,
cuando callan búhos y grillos
y los gorriones no han salido.

Son sus sueños más que tranquilos
entre grandes mares y desiertos infinitos,
donde los vestigios de civilización
están en botellas con mensajes escritos.

Porque en esa suave calma
es donde el tiempo se detiene
y donde se escucha hablar al alma
explicando qué es lo que quiere.

Allí nada es de un color,
no se es mujer ni varón...
Como gotas de pintura,
las siluetas se insinúan.

Flota en la ingravidez de ese momento
al descubrir que lo que importa
vive dentro y fuera de los sueños
que, con trabajo, cobra forma.