jueves, 1 de enero de 2015

Ser un héroe

Ser un héroe

Un héroe no necesita capa ni espada,
ni tan solo ser famoso y conocido,
su indumentaria es la confianza,
y para defenderse no utiliza los puños.
Puede convencer con una mirada,
secar unos ojos llenos de lágrimas,
arrancar sonrisas ayudando sin más,
Dar apoyo y ser justo, en actos y palabra.

Ser valiente no es arriesgarse,
sobretodo inútilmente.
Ser valiente es enfrentarse,
proteger al inocente.

Un héroe está hecho de carne y hueso,
puede sangrar y tener graves heridas,
pero su espíritu es invencible,
y se levantará, aprendiendo de sus caídas.
Nunca se negará a ofrecer su mano,
nunca mirará hacia otro lado,
porque no es una marioneta
y sabe dónde está su meta.

Quien es realmente valiente,
no lo demuestra continuamente,
con una vez es suficiente…
Cuando te necesiten,
debes dar lo que tienes.

Un heroi

Un heroi no necessita capa ni espasa,
ni tan sols ser famós i conegut,
la seva indumentària és la confiança,
i per defensar-se no utilitza els punys.
Pot convèncer amb una mirada,
arrencar somriures amb el seu ajut,
assecar uns ulls plens de llàgrimes,
donar suport i ser just.

Ser valent no és arriscar-se,
sobretot, inútilment...
Ser valent, és enfrontar-se,
protegir als innocents.

Un heroi està fet de carn i ossos,
pot sagnar, i tenir greus ferides,
però el seu esperit és invencible,
i s’aixecarà, aprenent de les caigudes.
Mai no es negarà a oferir la seva mà,
mai no mirarà cap a un altre costat.
Per què no és una titella que es deixi dirigir,
coneix perfectament quin és el seu camí.

Qui realment és valent,
no ho demostra contínuament,
amb un cop és suficient...
Quan et necessitin,

has de donar el que tens.

Una palabra

Una palabra puede dar aliento,
o también ser un tormento.
Es una escalera hacia el cielo,
o un tropiezo hacia el suelo.

Una palabra expresa falsedad o certeza.
Si se actúa sin misericordia aparente,
nadie piensa en la sangre que se vierte
de las heridas que ocasiona su crudeza.

Una palabra puede provocar emoción,
o estar tan vacía como quien la pronunció.
El que escucha atento, percibe su interior.
A quien habla sin pausa, le ensordece su voz.

Una palabra puede ser turbia o clara.
Hay quien sabe no dejarse engañar,
otros prefieren tener ciega el alma,
por temer enfrentarse a la verdad.

Déjate llevar por lo que sientas,
anota cada letra en la que piensas.
Siembra palabras profundas y bellas,
para obtener las mejores cosechas.


Miradas como estrellas

Había una vez unos ojos cargados de conocimiento,
porque habían visto mil libros y sucesos…
Tan místicos y misteriosos, como sinceros,
pero con un sólo prisma para enfocar el universo.

Universo de miradas como estrellas, libres,
con su propia órbita que las hace dar vueltas.
La experiencia las hace sabias, a su manera…
y viven alumbrando a quienes les rodean.

Había una vez unos párpados cerrados,
que soñaban dormidos en su mundo perfecto,
y la cálida luz del día que ansiaba despertarlos,
sólo conseguía incomodarlos.

No ver un ceño fruncido,
una lágrima de llanto o de risa,
un corazón ofendido,
o una expresión insegura,
es perderse cada brillo,
de cada destello, de cada latido,
del alma de cada individuo.

Universo de miradas como estrellas, libres,
donde también hay cometas de vuelo fugaz,
y perderlos de vista, es perderlos sin más,
como un tren que viaja sin volver atrás.