Malos tiempos que vivimos
que nos llenan de dolor,
andamos sobre espinos
y nos sangra el corazón.
retorcido y enrevesado,
nos oprime el desaliento,
nos sentimos angustiados.
Parece que no hay salida,
que no hay forma de escapar,
los muros llegan tan arriba
que ni el sol vemos brillar.
Cuando las lágrimas se sequen
vendrá en silencio la calma,
veremos grietas en las paredes
de esos muros que nos matan.
Con un golpe bien dado
romperemos nuestra prisión,
nos enfrentaremos al miedo,
pondremos fin al dolor.
Tenemos piernas fuertes,
contamos con firmes brazos,
para nadar contracorriente,
para escalar altos peñascos.
Acuérdate en cada instante
cuando diste el primer llanto...
Eres un superviviente,
si vives hoy es por algo.
Tu madre, por ti, superó,
los terribles dolores de un parto,
te dio alimento y calor
su tiempo te ha dedicado.
Así que si hoy estás vivo
no es por puro milagro,
agradece cada latido
como el mejor regalo.
No nacimos para rendirnos,
nacimos para superarnos.