nació un bello recuerdo.
Cuatro caminos se cruzaron
en una gala nocturna
y sólo dos almas danzaron
prometiéndose la luna.
Las palabras tienen alas
y el dinero no cura heridas.
En una jaula de oro vacía
se les consumió la vida.
Cuatro caminos coincidieron
en época de intensas guerras,
dos se creyeron afortunados
y apostaron sus cartas buenas...
Construyeron con el corazón
castillos de naipes en la arena.
Poco sonríe la suerte a un soldado
con las manos manchadas de sangre,
la muerte le robó lo más preciado
y su corazón se paró al instante.
Llegaron tiempos modernos
cambiaron ciudades y gentes.
Dos caminos se buscaron
y se amaron dulcemente.
Los otros dos, solitarios
quisieron correr su suerte.
Levantaron con nucho empeño
una casa de firmes cimientos
y permaneció indestructible
hasta el final de los tiempos.
Tantas vidas vividas
como sendas elegidas.
Somos aquello que pisamos
y las metas que alcanzamos.