jueves, 18 de julio de 2019

Estrella

No hay estrellas en todo el cielo
que brillen más que tú al sonreír
no hay cometas que lleguen más lejos
que tú, si es tu deseo seguir.

Recuerda un dicho de los sabios:
para conquistar picos altos
se parte siempre desde abajo.
La suerte se teje con trabajo.

Agita las riendas de tu caballo,
que el miedo no detenga tu paso,
los jinetes miran hacia el frente...
En los barrancos, construye puentes.

Que no te deslumbren en tu camino
quienes alcanzaron su destino.
Si te sientes pequeño ante su grandeza
Escucha tu corazón: late con la misma fuerza.

No hay estrellas en todo el cielo
que brillen más que tú al sonreír,
no hay cometas que lleguen más lejos
que tú, si es tu deseo seguir.







La anciana

En un lado de un camino
había una anciana sentada
que cantaba su propio himno
con voz apasionada.

Yo me he perdonado a mi misma
por mis continuos errores
por ser quien siempre pisa
la piedra que se interpone.

Yo he perdonado a los míos
por no saber entenderme
aún así me dieron cariño
que es el mejor presente.

A otros también he perdonado:
por no tenderme su mano,
por poner trabas a mis pasos...
Pude llegar, donde no llegaron.

Sí, les he perdonado a ellos
merezcan o no mi perdón, 
no soy juez ni lo pretendo
ni quiero jugar a ser dios.

La gente me llamará ingenua
o quizás me digan cobarde,
por vivir una eterna tregua,
por parecerles vulnerable.

Pero yo les digo que vengan
que vivo bien en la penumbra...
Aquí el sol no me deslumbra
y la noche nunca llega. 

Que nadie me hable de ofensas,
que nadie escarbe en mi alma...
¡Todas esas cuentas
ya fueron pagadas!

Para qué mirar el pasado,
para ver solo lo malo...
Yo miro el presente,
¡que el futuro está aquí al lado!









La semilla


En mi corazón anidó un deseo
que se hizo semilla y planté
en un jardín de cuento
donde todo puede ser.

Llegarán días largos
y suspirará el cielo
con su cálido aliento
al llegar el ocaso.

Pasarán lunas negras
y soles nublados,
arreciarán tormentas,
soplará el viento helado.

Se fundirá la nieve
con el tacto de los rayos
y la hierva verde
nacerá en los prados.

Crecerá mi semilla
y un tallo verde
de raíces fuertes
verá un nuevo día.

Tulipán dorado 
de adorada vida
bailaré contigo
te cubriré de caricias.

Entre flores coloridas
danzarás todos los días
mientras el mundo gira,
contigo, en armonía.

Dejarás volar un pétalo
junto a otros tantos cientos,
pintaréis arco iris
en el limpio firmamento.

En mi corazón anidó un deseo
que se hizo semilla y planté
en un jardín de cuento
donde todo puede ser.