¿Cuántos sabios habrás conocido?
¿cuántos libros se habrán escrito?
sobre cómo cuidar a un hijo
para que tenga un feliz camino.
Algunos contienen verdades,
otros, fantasías intelectuales...
Pero lo fundamental sigue siendo
una palabra gritada desde dentro...
¡Tiempo!
De un trabajo que te da dinero.
¡Tiempo!
Que cualquier vicio te roba.
¡Tiempo!
Perdido sin querer o queriendo.
¡Tiempo!
De las aficiones que adoras.
¡Tiempo!
Atrapado en un horario impuesto.
¡Tiempo!
Dedicado a lo que en verdad no importa.
¡Tiempo!
Escrito en el idioma que un hijo entiende...
El amor viene entrelazado entre horas.
No surge de repente, ni se va para siempre.
Está entre el antes, el después y el ahora.