Vestidos con abrigos en verano,
rodeados por un muro imaginario,
perdidos en complejos laberintos,
cuya salida está en nosotros mismos.
Cuando detengas tus rápidos pasos,
contempla las estrellas del cielo,
sabes que alguien se habrá parado
para mirar a la vez el firmamento.
Preguntas que fluyen por el aire,
sin una clara respuesta,
aunque creas que nada nos une,
hay una conexión hecha.
Qué sencillo y qué complicado es,
desprendernos de nuestras prendas,
que la brisa acaricie nuestra piel,
y que, conversando, amanezca.
Almas que no confluyen
en un mismo punto,
palabras que no se oyen,
pronunciadas en susurros.
Y, sin embargo, no cambiamos
y solo en sueños, volamos...
Cuanta nostalgia por algo
que solo se ha imaginado.
Vestidos con abrigos en verano,
rodeados por un muro imaginario,
perdidos en complejos laberintos,
cuya salida está en nosotros mismos.
lunes, 20 de junio de 2022
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