Hiciste dibujos en la fina arena
pero subió la implacable marea
y los borró como se borran las letras
de las palabras que más nos pesan.
Escalaste cien montañas,
llegaste hasta la cima
y desde lo alto divisaste
otros picos más arriba.
Decoraste con estrellas tu cielo
pero las nubes de tormenta llegaron,
emborronaron las constelaciones
y las taparon con su oscuro manto.
Encendiste una vela en la noche más negra
que el aire apagó con un suave suspiro
y descubriste que la razón de tu fortaleza
es la luz del alma que ilumina los caminos.
Aunque nada te alumbre
cuando el sol se haya ido
serás tú, tu propia lumbre,
por tu brillo de zafiro.
pero subió la implacable marea
y los borró como se borran las letras
de las palabras que más nos pesan.
Escalaste cien montañas,
llegaste hasta la cima
y desde lo alto divisaste
otros picos más arriba.
Decoraste con estrellas tu cielo
pero las nubes de tormenta llegaron,
emborronaron las constelaciones
y las taparon con su oscuro manto.
Encendiste una vela en la noche más negra
que el aire apagó con un suave suspiro
y descubriste que la razón de tu fortaleza
es la luz del alma que ilumina los caminos.
Aunque nada te alumbre
cuando el sol se haya ido
serás tú, tu propia lumbre,
por tu brillo de zafiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
En breve aparecerá tu comentario.