martes, 8 de marzo de 2016

Sirena

Eran tiempos de leyendas,
aquellos lejanos días,
en los que la gente oía
cantar a las sirenas.

Dicen que un marinero,
se dejó hechizar por su canto...
Cansado de vivir demasiado,
esperaba morir en sus brazos

Su melodía le arrastró,
con las rugientes olas...
El barco naufragó
destrozado por las rocas.

Y el marinero cayó inerte.
Le atrapó el mar fiero,
zarandeado por las corrientes,
expiró su último aliento.

Mitad pez, mitad mujer,
nadó rápida hasta él,
para arrebatarle otra vida,
a los dioses que la maldecían...

Ambos se vieron las caras
y él se rindió sin luchar,
aceptando su final,
con absoluta calma.

Se miraron a los ojos,
no era bella ni un monstruo.
Cubierta de escamas blancas
había alma en su rostro.

No dejó que se ahogara,
ni se comió sus entrañas,
se lo llevó hasta la playa
y le ofreció esperanza.

"¿Por qué me has salvado?,
¿por qué no me dejaste morir?
Vine aquí para abandonar,
para huir de un mundo hostil"

"Porque tus ojos han visto demasiado,
porque hay tanta experiencia en ti,
que sería una osadía, un pecado,
que por causa mía, dejes de existir.

"Aunque no lo creas,
tuviste una vida plena...
Enséñame a vivir,
para aprender a morir"

Dicen que pasado el tiempo
cesaron los entierros sin cuerpo
y aquellas canciones malditas.
Desde entonces, el mar cura heridas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

En breve aparecerá tu comentario.