Entre
las sombras hay oscuridad,
y
más allá no hay nada más,
que
los ojos escépticos quieran ver,
porque
no hay nada que temer…
Aúlla
un lobo a la luna,
y
los búhos ululan.
El
viento sopla con furia,
y
los ratones se asustan.
Entre
las paredes de un hogar,
no
hay quien quiera pensar,
que
la piedra no da seguridad,
y
que el peligro puede acechar…
Una
ventana se abre,
y
las luces se apagan.
El
aire, travieso,
no
le teme a nada…
Se
escuchan pasos, gritos,
algún
que otro golpe.
El
terror ha llegado,
en
la oscuridad de la noche.
Entre
los brazos de un vampiro,
descansa
una joven hermosa.
Su
vida se consume gota a gota,
pero
eso a él no le importa…
Blanca
piel que cobra vida,
con
cada beso la sentencia…
Y
ella más blanca que él,
le
suplica clemencia.
Aliento
evaporado,
suspiro
entre tinieblas,
el
frío la está quemando,
mientras
su voz se quiebra.
Entre
las paredes de una cripta,
están
los dos, muerte en vida...
Ella
dejó de ser la víctima,
y
es una sangrienta asesina.
En
la oscuridad de la noche,
el
terror se cuela en los hogares...
Sólo
quedan cenizas del pasado,
y
la sed reclama su legado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
En breve aparecerá tu comentario.